Un día, al mirar la bandeja de entrada de su correo electrónico, ve que ha recibido un correo de un amigo del que no sabe nada desde hace, al menos, un año.


3::No haría nada con este correo electrónico y, desde luego, no haría clic en el enlace.
1::Haría clic en el enlace ya que conoce al remitente (amigo) del correo electrónico.
1::Solo haría clic en el enlace si le resulta familiar de alguna manera.

Esta es la estrategia correcta. No ha sabido nada de este amigo desde hace algún tiempo y parece un intento de phishing de alguien que ha hackeado la cuenta de correo electrónico de este y la está usando para explotar la confianza entre usted y su amigo. Al hacer clic en el enlace, se podría instalar muy fácilmente un malware. El hecho de que la dirección de correo electrónico del remitente sea la de su amigo no significa, necesariamente, que este sea el remitente. Incluso si el enlace le resulta familiar, no debe hacer clic en él (tenga en cuenta que el auténtico enlace puede no ser el que usted ve en el correo electrónico).

 

Además, sería bueno que llamara a su amigo; esto no solo ayudará a confirmar el intento de phishing (o, en caso de falsa alarma, a aclarar la situación), sino que también alertará a su amigo acerca del posible hackeo malintencionado de su cuenta de correo electrónico. Asimismo, esto alertará a su amigo acerca de la posibilidad de que se produzcan más intentos de phishing usando su dirección de correo electrónico.

 

No debería hacer esto. Este correo electrónico parece un intento de phishing de alguien que ha hackeado la cuenta de correo electrónico de su amigo y la está usando para explotar la confianza entre usted y este. Al hacer clic en el enlace, se podría instalar muy fácilmente un malware. El hecho de que la dirección de correo electrónico del remitente sea la de su amigo no significa, necesariamente, que este sea el remitente. Además, aunque el enlace le resulte familiar, no debe hacer clic en él (tenga en cuenta que el auténtico enlace puede no ser el que usted ve en el correo electrónico).

 

La respuesta correcta es que usted no debería hacer nada con este correo electrónico y, desde luego, no debería hacer clic en el enlace. Además, sería bueno que llamara a su amigo; esto no solo ayudará a confirmar el intento de phishing (o, en caso de falsa alarma, a aclarar la situación), sino que también alertará a su amigo acerca del posible hackeo malintencionado de su cuenta de correo electrónico. Asimismo, esto alertará a su amigo acerca de la posibilidad de que se produzcan más intentos de phishing usando su dirección de correo electrónico.

 

Esta no es la estrategia correcta. Este correo electrónico parece un intento de phishing de alguien que ha hackeado la cuenta de correo electrónico de su amigo y la está usando para explotar la confianza entre usted y este. Incluso si el enlace le resulta familiar, no debe hacer clic en él (tenga en cuenta que el auténtico enlace puede no ser el que usted ve en el correo electrónico). Al hacer clic en el enlace, se podría instalar muy fácilmente un malware. El hecho de que la dirección de correo electrónico del remitente sea la de su amigo no significa, necesariamente, que este sea el remitente.

 

La respuesta correcta es que usted no debería hacer nada con este correo electrónico y, desde luego, no debería hacer clic en el enlace. Además, sería bueno que llamara a su amigo; Esto no solo ayudará a confirmar el intento de phishing (o, en caso de falsa alarma, a aclarar la situación), sino que también alertará a su amigo acerca del posible hackeo malintencionado de su cuenta de correo electrónico. Asimismo, esto alertará a su amigo acerca de la posibilidad de que se produzcan más intentos de phishing usando su dirección de correo electrónico.



Al abrirlo, el texto dice: «Hola, haz clic aquí http://shorturl.jhdsuyc.com, hay una sorpresa para ti». 

¿Qué haría en este supuesto?